martes, 24 de diciembre de 2013

NAVIDAD Y CARNAVAL: DOS CELEBRACIONES CON SENTIMIENTOS DIFERENTES

          Desde hace tiempo he tenido la inquietud acerca del comportamiento humano alrededor de estas dos celebraciones que se realizan con muy poco tiempo de diferencia; y de las cuales es participe, en su mayoría, el mismo público. Estas fiestas, legado de nuestros antepasados, yacen en lo más recóndito de nuestro ser.

Mi pregunta siempre ha sido: ¿Por qué si somos las mismas personas (o en su mayoría) las que celebramos estas dos fiestas, actuamos de forma muy diferente en cada una de ellas?

Y  he aquí algunas posibles respuestas: NAVIDAD, del latín  nativitas, que quiere decir “nacimiento” una de las festividades más importantes del cristianismo, que la iglesia católica celebra el 25 de diciembre, como el nacimiento de Jesucristo en Belén.

Heredada de los conquistadores, sus creencias y prácticas religiosas.

Nuestros abuelos enseñaron a nuestros padres que EL Niño Dios llegaba  y les traía regalos, eso sí, a los que se portaban bien. Eso mismo nos fue enseñado a nosotros y de pronto hasta aquí la cadena.

Ahora bien , ese sentido de la celebración  se ha perdido con el pasar de los tiempos, ahora se ha caído en el exceso de comida, alcohol y regalos, pero siempre en familia. El hombre actúa, mostrando cariño, respeto y mucho afecto a sus familiares, allegados, amigos, vecinos y  conocidos. Es una época de la cual se rescata el compartir mucho o poco. El sentimiento de solidaridad se despierta y se piensa más con el corazón, que con la razón. Es el momento ideal para la reconciliación y expresar los más bellos sentimientos.

CARNAVAL, proviene de la palabra latina carnelevare , de carne (carne) y levare (quitar).Además ya sabemos que el carnaval es tan antiguo como las civilizaciones, y que se relaciona también con los Saturnales celebrados en Roma. Pero, ¿Cómo influyen estos y todos otros datos históricos y antropológicos (no mencionados aquí) en el actuar del Barranquillero en carnaval? ¿Será el gen carnavalero de que nos hablaba nuestra anterior reina del carnaval Daniela Cepeda? o ¿Simple emulación?

Lo que si estamos seguros es que el Barranquillero, el mismo de  la navidad feliz, se transforma en esta otra época y su sentimiento de igual forma. Partiendo de la antigua concepción que el carnaval era el mundo al revés, que todo valía, la mofa, la burla y había licencia para todo y para todos, no es nada extraño que hayamos seguido  al pie  de la letra todos estos “lineamientos” carnavaleros.

Por otro lado, se hace alarde del donjuanismo camuflado, que aflora bajo los efectos de unas cuantas cervezas, unos traguitos o todos juntos  al ver el contornear de una mini falda o un jean bien ceñido al cuerpo, haciendo apología a lo de la CARNE.

El pensamiento vuela y el diablito se encarama en el hombro izquierdo diciéndole al oído ataca, ataca.
El ojo baila de un lado a otro, como lanzadera de máquina, buscando saciar ese sentimiento muy diferente al que dejaba notar en navidad.

La verdad y no la podemos negar, es que el alcohol juega un papel importante en esta transformación del comportamiento humano, algo que no producen los buñuelos, la natilla , los pasteles o los sancochos de diciembre.

La otra preguntica sería, en este sentido ¿Cuáles son más atrevidos en carnaval las damas o los caballeros?

Sin ánimo de polemizar, cada uno tiene la respuesta .Sin embargo, Siguiendo otrora patrones sociales y culturales de nuestro entorno, estamos casi seguros que más de uno contestaría, que los caballeros; partiendo de aquella concepción, ya revaluada de que el hombre es el que lleva la iniciativa. Pero cuando hay de por medio rasgos de alcohol en el organismo nadie tiene la última palabra.


REFERENCIAS:

Fotografías tomadas de google.com.co

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